Fecha: 01 - 08 - 2007
Fuente: Revista Arte y Diseño
Nota: Sebastián Elcano
URUKA - EL VINO DEL AMOR
Uruguay y Sudáfrica en una botella
Claudia Lugano y Riaan van der Spuy se conocieron en California, hacia el año 2000, trabajando ambos en el reino del vino que esa región por cierto produce con calidad y abundancia. Ella es química de profesión y él, enólogo. El amor, ese poderoso ser que dicen ciego pero que suele ver lejos, los ha unido. De ese amor han nacido otros amores, virtud adicional que posee esa fuerza que según Dante, “mueve el Sol y las demás estrellas”, de modo que Lucía con sus veinte meses de edad ha florecido en un nuevo amor. Además, Riaan es sudafricano, vino a Uruguay a conocer la familia de su esposa y se enamoró de nuestro país. Se ha quedado felizmente entre nosotros. Trabaja ya en su especialidad y como la familia de Claudia era poseedora de bodega, el enólogo encontró todo dispuesto para aportar a los vinos a granel que producían un nuevo estilo de vinos finos. Todos sabemos que el vino se elabora en la bodega pero la calidad resultante tiene una estrecha relación, determinante, con el viñedo donde nacen las uvas con las cuales se vinifica. El viñedo de Uruka está situado en Montevideo, zona sur del país que, en opinión de los técnicos es la más apta para buenos resultados. En todo caso coincide en su latitud con zonas en las que se crían los viñedos de valle Central chileno, Mendoza en Argentina, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. Se trata de un viñedo enmarcado por clima mediterráneo, con veranos cálidos, secos, inviernos fríos y húmedos con una media pluviométrica de 1.000 mm. Anuales. Dos son los vinos que produce Uruka, un Tannat 100% y un “assemblage” de 70% Tannat con un 30% Merlot. En ambos casos, la cosecha es de un promedio de 8 toneladas por hectárea y la vinificación se cumple con “battonage” y remontajes de 3 a 4 veces por día. El vino se cría luego, en los dos tipos, con un paso de seis meses en barrica de roble francés. Hemos degustado ambos vinos y los dos reflejan una calidad alta, con un precio bajo, lo cual los convierte en una excelente inversión.
Uruka Tannat 2006
Grado: 13,5%
Puesto a 18 grados de temperatura de servicio el Tannat 2006 de Uruka muestra un color cereza madura, casi negro, típico de la variedad, con el ribete aún violáceo, lo cual pronostica tiempo de guarda por cumplir. Su fase olfativa es intensamente frutal, ciruela pasa y moras, sobre un eco remoto ahumado que sin duda proviene del roble de la barrica. El sabor es seco, dominado una vez más por la fruta que está presente en su aroma. Paso de boca sedoso, con taninos muy pulidos que implican una ligera astringencia, cuerpo elegante, con un sostenido final sobre la fruta y su acidez. Vino ideal para carnes rojas, caza como ciervo y jabalí, quesos intensos del tipo Parmesano o azules, jamones y terrinas.
Uruka Tannat Merlot 2006
Grado: 13,5%
La temperatura de servicio debe ser de 18 grados. En la copa de cata desnuda un hermoso vestido de intenso rubí profundo, valor cromático que responde al Tannat. El ribete nos revela signos significativos de evolución, con la consiguiente promesa de guarda, aunque está en condición de ser bebido ya. El aroma es fruta, sobre notas de ciruela y moras, con el remoto acento ahumado de la barrica de roble. La fase gustativa expresa un vino seco, muy aromático, con estructura media y paso de boca aterciopelado. La acidez es moderada y el sorbo se prolonga en un final sostenido que revela una muy ligera nota tánica acompañando los valores frutales de seto. Es un excelente vino de muy amplio uso gastronómico. Acompaña bien carnes rojas, pastas, arroces, quesos diversos y charcutería fina. También se le imagina en armonía con salmón o bacalao a la vizcaína, es decir, carnes blancas tratadas con salsas intensas.